(DES)APRENDER A CONTAR HASTA DIEZ
por Marta Mantecón

 
       
   


Sala Robayera. © Fotografía: sefer9999

Nota: Este escrito fue publicado el 1/5/2025. El 24/6/2025 el contrato de comisariado y gestión de la Sala Robayera se adjudicó a la empresa Not in White S.L. Esta empresa se constituyó el 7/4/2025, un día antes de que el Ayuntamiento de Miengo hiciera públicas las bases del concurso el 8/4/2025. La trabajadora María Pérez Hoyos, responsable del cuidado de sala y mediación con el público durante 17 años, recibió una indemnización por despido improcedente (un gasto innecesario pagado con dinero público), pues el servicio se externalizó a esta empresa. Por otro lado, en una decisión profundamente machista, el trabajador que ha sustituido a María Pérez Hoyos en la temporada de 2025 no ha estado obligado a llevar uniforme (vaya por delante, que lo que no se entiende es que obligasen a María Pérez Hoyos a llevarlo).

 

Este comunicado va dirigido a todas las personas que me han acompañado durante este tramo del camino en que he estado al frente de la Sala Robayera. Mi vínculo con el proyecto empezó en 2015, cuando el anterior director y artífice del mismo, Juan Manuel Puente, se jubiló después de 27 años (entre 1988 y 2015). Anteriormente, mi colaboración había sido como escritora de textos para diferentes catálogos y publicaciones de la sala. En 2015 me propusieron dirigir el programa con un contrato menor, luego gané un concurso mediante licitación pública en un proceso que tuvo lugar con publicidad, transparencia y concurrencia competitiva y, entre las prórrogas y los contratos menores posteriores (esta incertidumbre anual ha supuesto una dificultad añadida a la hora de programar), he tenido el honor de dirigir este espacio histórico durante nueve años (entre 2015 y 2024). Por mi parte, lo he dado todo, así que hasta aquí he llegado.

A finales del año pasado, al término de mi contrato, decidí desvincularme del proyecto. En realidad, me lo había planteado unas cuantas veces con anterioridad, pero siempre me frenaba el acto reflejo de contar hasta diez:

1ª La primera vez fue en la inauguración de la segunda exposición de la temporada de 2023, donde no me gustó el comportamiento ni los comentarios que tuvo la persona que está a cargo de la portavocía del equipo de gobierno del Ayuntamiento, pero conté hasta 10 y decidí continuar, dado mi compromiso con el programa de dicha temporada. Curiosamente, después de esa exposición, no volvimos a saber nada del Concejal de Cultura, pues todos los asuntos del Ayuntamiento los lleva la referida persona portavoz.

2ª La segunda vez fue a principios de 2024, cuando impusieron que mi compañera María Pérez Hoyos llevase un uniforme, pese a que eran conscientes de que yo estaba completamente en contra y de que consideraba que había asuntos más importantes que abordar. Volví a contar hasta 10 y continué una vez más, aunque esta vez reconozco que me costó bastante.

3ª Cuando El Diario Montañés publicó el 27/06/2024 un artículo con la programación de la temporada, la persona portavoz me escribió de muy malos modos porque no estaba de acuerdo con una pequeña introducción que había en dicho artículo con la historia de la sala, pero volví a contar hasta 10 (en ese momento me encontraba cuidando a un familiar en la unidad de paliativos y no estaba para atender cosas insensatas y en un tono excesivamente autoritario). Recomiendo al equipo de gobierno que se lean el libro que se editó por el XX aniversario de la Sala Robayera, pues quien firmaba el artículo fue uno de sus autores y una de las personas que mejor conoce la historia de Robayera. O eso o informarse con las personas que hemos trabajado allí. Cuando te responsabilizas de un espacio público es muy importante conocer a fondo su historia, su desarrollo y sus problemáticas, para ver de qué manera se pueden solucionar. Al menos, esto es lo que yo intenté hacer cuando asumí la dirección de la Sala Robayera.

4ª La última tuvo lugar cuando, tras la publicación de un artículo sensacionalista en El Confidencial el 16/10/2024, la corporación decidió cerrar temporalmente la sala de exposiciones, pese a que se acababa de inaugurar la tercera exposición de la temporada. Esto fue extremadamente poco respetuoso con todas las personas que habíamos trabajado en este proyecto. Creo que todavía no han llegado a imaginar siquiera el daño que han causado. Sé que llamaron a la artista para disculparse, pero al resto de trabajador*s solo nos dieron la orden de cerrar. Es lamentable pensar que en 36 años de andadura, esta haya sido la primera vez que se interrumpe el programa expositivo (ni en pandemia), algo que va a quedar siempre en la historia de la Sala Robayera. Tuve que insistir al Ayuntamiento para que emitiesen algún tipo de comunicado por respeto también a la gente que se iba a encontrar la sala cerrada. Sacaron un tímido comunicado en la web publicado el 22/10/2024, aunque la Resolución de Alcaldía se emitió el 17-10-2024. A finales de dicho mes añadieron un cartel en la verja de entrada a la sala. No lo hicieron público ni en los medios de comunicación ni en las redes sociales del Ayuntamiento, solo en el Facebook de la Sala Robayera que, acababa de crearse ese verano y, por tanto, todavía tenía muy poca gente suscrita. María Pérez Hoyos y yo tuvimos que atender los innumerables mensajes de personas que venían incluso de otras comunidades a visitar expresamente la exposición y nos preguntaban qué había pasado. Ahí ya no conté hasta diez, por dignidad. Permanecí en silencio para que no se generase ninguna polémica, pues tenía la esperanza de que recapacitasen y la exposición se volviese a abrir. Eso no ocurrió, así que acabé mi contrato de ese año entregando la memoria correspondiente y decidí finalizar mi vínculo con la Sala Robayera. Mi entorno más próximo lo sabe y me ha estado ayudando con esta difícil decisión. Pensaba comentárselo al equipo de gobierno cuando se pusiesen en contacto conmigo, pues todavía creía que nos iban a pedir disculpas (antes imaginaba que incluso iban a felicitarnos por el éxito absoluto de los proyectos que habíamos llevado a cabo), pero no ocurrió ninguna de las dos cosas, así que no hemos vuelto a tener ninguna comunicación. He tratado de ser leal tanto a este gobierno como a los anteriores, pero hay faltas de respeto que son inaceptables.

Cuando el Ayuntamiento ha publicado la convocatoria para el nuevo concurso público, he decidido no presentarme, pero aprecio que hayan triplicado prácticamente la dotación económica para hacer mis funciones. Al menos veo que han valorado mi trabajo, aunque no me hayan valorado a mí. He decidido publicar este escrito ahora porque está a punto de finalizar el plazo de dicho concurso y no he querido hacer ningún ruido ni interferir. Dado que el principal interés del Ayuntamiento tiene que ver con su propia imagen, creo que para esta corporación es mejor buscar un perfil más empresarial o que al menos tenga experiencia en trabajar con gobiernos como este, cosa que yo no he sido capaz (ni puedo ni quiero), pues mi perfil es técnico (soy historiadora del arte y mis funciones son de orden cultural y artístico).

Estas han sido algunas de mis labores y objetivos:

-He programado propuestas de arte contemporáneo abiertas a una pluralidad de discursos, lenguajes y disciplinas, siendo consciente en todo momento de que estaba desarrollando una función pública, trabajando con artistas que tuvieran un recorrido sólido y una proyección reseñable dentro y fuera de Cantabria, preservando unas condiciones dignas de trabajo para ell*s y poniendo la atención y el cuidado de todos los detalles por delante de todo. Así, cuando las cosas salen bien, el resultado es una buena imagen de la institución que lo haya apoyado y no al revés.

-He defendido unas prácticas éticas, organizando los presupuestos de modo que l*s artistas cobrasen por su trabajo, incluyendo las tarifas VEGAP cuando correspondían y luchando por unas condiciones dignas para todas las personas que han trabajado en cada proyecto. Mi deseo hubiese sido haber contado con más presupuesto (entre 2015 y 2024 no se ha incrementado la cantidad, por lo que, con las subidas de precios de todas las partidas, el presupuesto en realidad era cada año más reducido, lo que me ha llevado a tener que asumir con medios propios varias partidas que el Ayuntamiento de Miengo no cubría).

-He logrado mantener una presencia más equilibrada entre mujeres y hombres, siguiendo la vigente Ley de Igualdad.

-He puesto en marcha estrategias de comprensión y difusión de los contenidos programados, procurando atraer a diferentes públicos, con edades y capacidades muy diversas, y que todo ello acabase repercutiendo en el municipio de Miengo y en la dinamización del sector cultural. En cada exposición, además de la publicación correspondiente, se preparaba un exhaustivo dossier con toda la información que cualquier persona pudiese necesitar, accesible a través de esta web, y se elaboraba una hoja de sala sintetizando las líneas básicas de cada exposición. Eso, junto al programa de visitas comentadas, realizadas tanto por María Pérez Hoyos como por l*s artistas y por mí, ha servido para que los contenidos fuesen comprensibles para cualquier persona que se interesase por ellos.

-He facilitado este espacio web donde se ha ido informando puntualmente de los contenidos del programa, su historial, la agenda y la forma de llegar a Cudón o de contactar con nosotras, así como cualquier noticia que fuese preciso comunicar, dado que el Ayuntamiento no ofrecía este servicio. También he puesto mi propio mailing al servicio de la sala para que la afluencia en las inauguraciones fuese tan masiva como ha podido comprobarse.

-He intentado por todos los medios hacer entender al equipo de gobierno la importancia del respeto hacia las prácticas éticas y la valoración del trabajo artístico. Es evidente que no he conseguido este propósito.

-Dejo la Colección Robayera inventariada, catalogada y digitalizada. También me he encargado de que todas las obras estén correctamente etiquetadas y embaladas según sus propias necesidades. He ordenado y guardado miles de catálogos y publicaciones en cajas etiquetadas para archivar en las dependencias municipales explicando cómo debían conservarse, dado el espacio reducido del almacén. He enviado al Ayuntamiento varios informes explicando la situación en que se encuentra cada pieza de la Colección, detallando asimismo los problemas y necesidades de la sala por orden de urgencia, así como memorias detalladas de todo lo realizado y conseguido.

-No he logrado que el Ayuntamiento diera solución a las medidas de conservación que requiere la Colección, especialmente el gravísimo problema de humedad, pese a que he insistido en ello en cada informe. Solo hemos contado con dos deshumidificadores que resultan insuficientes para solventar el problema.

Los cambios que ha realizado el equipo de gobierno en los dos años que llevan al frente han sido:

  • Instalar dos aparatos de aire acondicionado en la sala en 2024 (aunque no resuelven el problema de humedad de la Colección, son beneficiosos para soportar las altas temperaturas, sobre todo cuando la afluencia de público es muy grande). Hasta ese momento se utilizaba un aparato de aire acondicionado que compré yo.
  • Proporcionar un servicio de limpieza semanal de los baños de la sala. Hasta ese momento, la limpieza de baños, sala y almacén la hemos realizado mi compañera María Pérez Hoyos y yo.
  • Recibir a los artistas media hora antes de cada inauguración, lo que en ocasiones ha generado alguna situación desagradable, sobre todo cuando había gente que se anticipaba a la hora de inauguración comunicada y había que dejarlos fuera. Esto se agravaba cuando quienes se adelantaban eran artistas que habían expuesto en la sala y donado obra para la Colección. Creo que no es de recibo enfadarse cuando lo que toca en estos casos es darles la bienvenida y las gracias por su generosidad con el Ayuntamiento de Miengo.
  • Obligar a María Pérez Hoyos a llevar un uniforme cuando, dadas sus funciones, y dado también que no hay más personal en la sala con el que igualarse (para eso sirven los uniformes), no tiene ningún sentido, tal como les he expresado de viva voz y por escrito.
  • Llevar el catering e instalarlo junto a los baños, que es precisamente el lugar que, según nos han expresado, menos les gusta (anteriormente se contrataba un servicio y se instalaba en la explanada exterior).
  • Me consta que contactaron con algún tipo de especialista para que viese la Colección y que han buscado espacios más idóneos donde albergarla, pero a finales de 2024 no se dio ningún cambio a este respecto.
  • Es justo reconocer también que el equipo de gobierno no se ha metido en mi programación, aunque en varias ocasiones me han hecho saber lo poco que les gustaba. También han criticado los contenidos de algunos artículos publicados en los medios de comunicación porque no se les nombraba lo suficiente o se les ponía al mismo nivel que la Consejería de Cultura, pues me han recalcado que todo el soporte económico de la Sala Robayera sale del Ayuntamiento de Miengo. Asimismo llegaron a manifestarme expresamente que "sin el Ayuntamiento no hay sala, no hay personal y no hay cultura en Miengo". Es evidente que el respaldo institucional y económico es fundamental en un espacio público, pero me gustaría señalar que, sin artistas, no hay ni arte ni cultura, ni en Miengo ni en ningún otro lugar del planeta. El respeto hacia ell*s no consiste en recibirlos media hora antes, sino en atender sus necesidades, valorar y retribuir justamente su trabajo y un poco de empatía tampoco está de más (aunque hiciera calor en la sala). Siempre he tenido la sensación de que la Sala Robayera, más que el buque insignia de la cultura en el municipio, es para ellos una piedra en el zapato.

Por último, quisiera exponer una serie de consideraciones que me parecen importantes:

1. Juan Manuel Puente es el creador del proyecto de la Sala Robayera y el artífice de la Colección Robayera, que ha sido posible gracias a su tremendo esfuerzo y a la generosidad de l*s artistas. Hoy es un regalo para toda la población de Miengo, que además dispone de una sala de exposiciones pionera en la descentralización del arte contemporáneo en el medio rural que ha situado a Miengo en el mapa de la cultura. El relato de la Sala Robayera, consecuentemente, le pertenece a él.

2. María Pérez Hoyos es el otro gran puntal del proyecto. Es una persona extremadamente inteligente que ha sabido tratar con todos los públicos que visitaban la sala con el objetivo de poner en valor y hacer que las exposiciones fuesen disfrutadas por todo el mundo. Su mediación ha sido fundamental a la hora de mejorar la comprensión y tolerancia hacia la contemporaneidad artística, así como el intercambio con la comunidad y su proyección exterior. Hemos recibido muchas felicitaciones por su trabajo y varios directores de importantes centros de arte público de otras comunidades han manifestado que les encantaría tener en su equipo a alguien como María. En cada informe enviado al equipo de gobierno les he trasladado esta información, solicitando un reconocimiento económico a su labor con una subida de sus honorarios, pero lo único que ha recibido a cambio de su trabajo es la obligación de llevar un uniforme, pese a mi manifiesta oposición.

3. La Colección Robayera, como mucha gente sabe, se guarda en Cudón y en distintas dependencias del Ayuntamiento de Miengo. Es un dato que nunca se ha ocultado ni a los medios de comunicación ni a nadie. El propio alcalde lo manifestaba en la web de la Oficina de Comunicación del Gobierno de Cantabria el pasado 15/11/2023. Además, han estado en el almacén números*s artistas, responsables de colecciones de otros museos, personal técnico del Ayuntamiento, imprentas, equipos de transporte y montaje, técnicos audiovisuales, de alarmas y un largo etcétera, que lógicamente han podido ver algunas obras de la Colección, que se encuentran perfectamente embaladas y protegidas con tissue y bullkraft y, cuando procede, cartón y cantoneras, aunque los altos índices de humedad hacen que esa protección no sea suficiente y sea necesario tomar otras medidas, tal como se ha explicado en cada informe de conservación enviado al Ayuntamiento. Por otro lado, el equipo de gobierno anterior instaló cámaras de vigilancia y el almacén dispone de una alarma conectada permanentemente a una central de seguridad. Cerrar la sala por querer proteger la Colección y a María Pérez Hoyos con la excusa de un artículo sensacionalista, sabiendo que el problema se arrastra desde años atrás, no tiene ningún fundamento.

4. Los públicos objetivos de la Sala Robayera son la comunidad artística de Cantabria, las personas que residen en Miengo o en localidades cercanas, visitantes procedentes de otros municipios y núcleos urbanos de Cantabria, veraneantes nacionales e internacionales y turismo cultural en general, así como diferentes personas interesadas en el arte contemporáneo y miembros del sector. Que la portavocía del equipo de gobierno no conozca gente de Miengo que vaya a la sala, puede que signifique que su círculo más próximo no está vinculado a este tipo de cultura, pero no se puede hacer extensible a todo el municipio. Obviamente, no toda la población de Miengo conoce la Sala Robayera, pero muchas de las visitas proceden de allí (María Pérez Hoyos es de Miengo y así lo ha podido constatar). Ha sido bastante agotador tener que repetírselo una y otra vez a los políticos que, por alguna extraña razón que desconozco, se empeñan en negarlo cuando lo cierto es que solo visitan la sala el día de la inauguración (y no siempre). 

5. El campo del arte no funciona como una empresa o una industria. Es un lugar donde la escucha, los cuidados, la sensibilidad, los afectos y la empatía tienen un enorme valor. Yo he puesto a disposición del proyecto todo el arsenal de que dispongo en estas competencias.

6. L*s trabajador*s del arte no somos una élite. Somos un colectivo precario y trabajamos como bestias porque tenemos la convicción de que lo que hacemos tiene sentido. Sé que en tiempos de capitalismo salvaje cuesta creerlo, pero así es.

7. Recomiendo a los futuros trabajadores de la sala y, en general, a cualquiera que trabaje con alguna institución, que todas las comunicaciones sean siempre por correo electrónico o cualquier otro medio que quede registrado, de modo que cualquier afirmación se pueda constatar (en mi caso, con documentación escrita y fotográfica).

Me da mucha tristeza desvincularme de un proyecto en el que me he dejado la piel y he depositado toda mi energía, profesionalidad, cuidados y atención, pero estoy feliz por todo lo que hemos conseguido. En estos nueve años creo que hemos logrado mantener el respeto y la credibilidad de la comunidad artística y del público. Por suerte, nunca me he aferrado a ningún puesto como si fuera mío y tengo la certeza de que siempre habrá gente para sustituirnos, sea cual sea nuestra función. Además, en el caso de Robayera he sido consciente de que nuestra labor era continuar y afianzar el proyecto para preservar sus principales señas de identidad. Lo hemos cuidado con la misma dedicación y compromiso que Juan Manuel Puente, poniendo siempre por delante a l*s artistas y trabajador*s del arte. Ha sido difícil y hemos vivido todo tipo de tensiones que nos han puesto al límite, pero también hemos gozado y aprendido de cada propuesta expositiva.

G R A C I A S

-A César Poyatos, por todo. Después de nueve años sin vacaciones y trabajando todos los fines de semana te prometo que este año nos vamos a resarcir. También a mi familia, amistades y entorno próximo. Me ha hecho muy feliz sentir vuestro apoyo y compañía. Espero poder corresponderos siempre con tanto amor como el que he recibido y más.

-A Juan Manuel Puente y a Rosa Pinto por vuestro cariño y respaldo incondicional. Sentiros cerca ha sido MUY importante para mí. Os estaré eternamente agradecida.

-A María Pérez Hoyos por ser una trabajadora del más alto nivel y una suerte para Robayera y para mí. Hemos batallado juntas y logrado ser un gran equipo. Aunque la persona portavoz me advirtió que a la Sala Robayera no se viene a hacer amigos, como tengo tendencia a desobedecer a quienes tratan de imponerme su autoridad, me llevo tu amistad y la de unas cuantas personas más.

-A cada artista: Marina Núñez, Gorka Mohamed, Rosalía Banet, Nieves Correa, Javier Arce, Ricardo González García, Breza Cecchini, Marina Vargas, José Luis Serzo, María María Acha-Kutscher, Juana González, Javier Vila, Antonio Díaz Grande, Montserrat Soto, Cristina Toledo, Manu Arregui, Emilia Trueba, Enrique Marty, Gloria Pereda, Paloma Navares, José Luis Vicario, Kepa Garraza, Chelo Matesanz, Amparo Garrido, Mateo Maté, Isabel Villar y el propio Juan Manuel Puente. Vuestro trabajo ha sido impecable para mí. Mi mejor premio ha sido conoceros un poco mejor y, en muchos casos, haber trabado amistad. He intentado acompañaros de la forma más sensible y profesional que he podido. Siento no haber logrado conseguir mejores condiciones, pero quiero que sepáis que lo he peleado y he tratado siempre de organizar los presupuestos considerando vuestro trabajo como una prioridad. Espero que podamos repetir en mejores circunstancias. Hay también un*s cuant*s artistas con quienes me hubiese gustado trabajar porque valoro enormemente su trabajo, pero no me ha dado tiempo, así que espero que surja algún proyecto interesante en el que podamos colaborar.

-A los diseñadores: María José Arce, Sonia Higuera y PeleaStudio (Carlos López Terán y Majo G. Polanco). Gracias a vuestro buen criterio la Sala Robayera tiene una memoria impecable y unas publicaciones exquisitas que habéis cuidado con el mayor esmero y profesionalidad. Sois l*s mejores.

-A las personas que han escrito todos los textos introduciendo las publicaciones que tanto hemos cuidado, por aportar voces críticas, reflexiones profundas y construir nuevas vías de sentido para cada proyecto.

-A los medios de comunicación, especialmente, a Guillermo Balbona de El Diario Montañés por haber dado una gran cobertura a todas las exposiciones e iniciativas de la Sala Robayera.

-A todo el personal del Ayuntamiento de Miengo que nos ha tratado con amabilidad y respeto. También al vecindario de Cudón que nos ha acogido con tanta calidez.

-A todas las personas que han trabajado en montaje, transporte, señalética, imprenta, seguros, audiovisuales y demás, por haber contribuido a que cada proyecto saliese adelante de la mejor forma posible.

-A los anteriores equipos de gobierno por haber confiado en mí. También a la Consejería de Cultura del Gobierno de Cantabria, por todos los años que ha estado financiando y apoyando el proyecto.

-Dejo para el final a todas las personas que habéis visitado cada exposición y nos habéis acompañado en cada apertura, paseos y visitas comentadas. He intentado que la Sala Robayera fuese un espacio comprometido con los discursos contemporáneos, a sabiendas de que buena parte de la clase política no está preparada para ello. Por suerte, el público sí lo ha estado. Muchas gracias por vuestro apoyo. Ha sido un privilegio trabajar para vosotr*s.

Os pido disculpas por la extensión del comunicado, pero me acabo de quitar un peso de encima. Espero que surjan iniciativas emocionantes, de esas que te devuelven el entusiasmo. No me arrepiento de no haber abandonado la dirección de la Sala Robayera la primera vez que conté hasta diez, pues cada proyecto artístico que sale adelante es una batalla ganada por la cultura.

¡La lucha continúa!

1 de mayo de 2025

       
   
 
   

Art Workers' Coalition (AWC): "Art Workers Won't Kiss Ass" ( 1969)